El 8 de marzo se celebra el día Internacional de la mujer trabajadora. Instituido por Naciones Unidas, conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Con ocasión de esta celebración, en Diario Jurídico hemos preparado un especial dedicado a las mujeres del sector legal, basándonos en las opiniones sobre algunas de las cuestiones que suponen un mayor reto en el desarrollo profesional de su género. En él han participado 23 mujeres destacadas del sector, entre las que se encuentran abogadas y socias de despachos destacados, notarias, jueces y representantes del mundo académico, entre otras profesionales.

Para empezar hablemos de datos. Según las últimas cifras registradas en el Consejo General de la Abogacía Española, las mujeres suponen 60% de las nuevas incorporaciones y están cerca de representar la mitad de los profesionales, con un 48% del total. En el caso de los procuradores, en todo el territorio nacional, el total de hombres ejerciendo la procura es de 3.455 frente a 6.612 féminas. Destaca el Colegio de Procuradores de Madrid, donde actualmente hay dadas de alta casi el doble de mujeres que de hombres – 1.118 mujeres / 598 hombres -.

El sexo femenino también se está haciendo fuerte en la judicatura. Seis de cada 10 nuevos jueces en España son mujeres y ellas suponen ya el 51% de los 5.219 magistrados en activo en todo el país, según el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial.

La incorporación de la mujer al notariado es más reciente. De los 2.866 notarios registrados, un total de 2.191 son hombres. En otras palabras, las profesionales de género femenino representan 23,5% del total. Por su parte, en las juntas directivas de los 17 colegios notariales hay en la actualidad 21 mujeres de un total de 104 componentes, es decir, el 20,19%. Sin embargo, cada vez hay un mayor número de opositoras al cuerpo de notarios, con lo que, en pocos años,  se prevé que hombres y mujeres pasen a tener un peso similar dentro de la profesión.

Mujeres y DerechoSin duda, atendiendo a estas cifras, la conclusión es que la mujer ha andado un largo camino dentro del sector legal en las últimas década y juega ya un papel muy destacado. Sin embargo, todavía queda mucho que recorrer. Aunque el género femenino es mayoritario en las universidades de Derecho y la mayoría de funcionarios que acceden a algún puesto de la Administración de Justiciason mujeres -2.524 frente a 2.512 hombres, según datos del CGPJ correspondientes a 2013- todavía cuesta ver mujeres en los puestos de dirección de los despachos de abogados, al frente de los colegios o en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Pero se va por el buen camino y prueba de ello es el reciente nombramiento de Ana Ferrer como magistrada de la sala de lo penal del Tribunal Supremo. Por primera vez una mujer llega a esta sala.

El rol de la mujer en el sector legal

Hay consenso entre las entrevistadas: el rol de la mujer en el sector legal es muy destacado. Cada vez desarrolla más funciones dentro del sector legal en las que hasta hace no demasiado tiempo era casi coto privado de los hombres. De hecho, todavía es noticia que una mujer sea nombrada decana de un colegio y los clientes se sorprenden cuando ven que el notario tiene sexo femenino.

María Martínez-Avial Guerra, socia del departamento laboral de Roca Junyent: “El rol de la mujer dentro del sector jurídico tiene un impacto muy importante en el mundo del asesoramiento legal. Queramos o no, en términos generales tenemos algunas cualidades que nos permiten, en muchas ocasiones, empatizar más con el cliente, sobre todo si éste es otra mujer. De hecho, es habitual que las directoras de asesorías jurídicas o de recursos humanos de las compañías, prefieran recibir el asesoramiento jurídico de las mujeres”.

Mayte Acebrás, abogada de Medina Cuadros: “En el ámbito público, la mujer ocupa ya los puestos más relevantes sin tantas limitaciones como las que existen en el sector privado. Se va avanzando mucho aunque no todo lo que se debería.

María Enciso, profesora titular de Derecho mercantil en la Universidad Rey Juan Carlos: Con sus diferencias psíquicas y físicas, hombres y mujeres están destinados a participar por igual en la construcción del futuro social y económico del país.

Emilia Zaballos, fundadora y CEO de Zaballos Abogados: “La visión de la vida, de la regulación de la misma, y de la forma de controlar el cumplimiento de ciertos actos por parte de la mujer es innovadora, enriquecedora y necesaria en una sociedad donde el enfoque femenino de lo que se dice, lo que se piensa y lo que se hace, cada vez está más influenciado por la mujer en su esencia”.

El sexto año, la frontera infranqueable

La misma opinión se repite una y otra vez entre las 23 profesionales encuestadas por Diario Jurídico. Respaldadas por brillantes expedientes académicos, las mujeres acceden al sector legal con la misma facilidad que los hombres. Sin embargo pasa el tiempo y ellas ven como se quedan a la cola de los ascensos, en unas ocasiones por la dificultad de conciliar la vida profesional y familiar y en otras porque ellos son preferidos para ese determinado puesto. Sólo un pequeña minoría sigue alcanzando los puestos de dirección.

María Luisa Guardo, asociada senior de Broseta: “La contratación de mujeres en los niveles más bajos de la jerarquía es muchísimo más elevada que la de los hombres, lo cual nos da a entender no sólo que los mejores expedientes académicos corresponden a mujeres, sino que se detecta en ellas más que en ellos las habilidades y fortalezas perseguidas por la firma. En los mandos intermedios la visibilidad de la mujer sigue existiendo, si bien de forma más paritaria con la presencia masculina. En mandos altos, la mayoría de las mujeres desaparece”.

Sonia Zunzunegui, directora gerente de Squire Sanders: “En los puestos más seniors de los despachos el porcentaje de mujeres es mucho menor ya que muchas han preferido bajarse del carro por el camino. Sin embargo, en el mundo empresarial hay muchas más mujeres liderando departamentos legales. Quizá porque la empresa ha sabido abrir vías de integración que los despachos jurídicos, por una mayor presión del contexto en el que se desenvuelven, no han logrado comenzar aún”.

Maria José Aguiló, socia de KPMG Abogados:  “En KPMG Abogados las mujeres han tenido un papel destacado en su evolución; fue la primera firma que nombró socia a una mujer, Teresa Alonso, en el año 1979 y en la actualidad es ella la responsable del despacho desde 2003”.

Esther Cubillo, socia de Lupicinio Abogados: “Durante los primeros años de ejercicio de la abogacía el rol es bastante intenso e importante, similar al del hombre. A partir del sexto o séptimo año de ejercicio disminuye sensiblemente y son pocas las mujeres que acceden a los puestos de dirección”.

Medidas para mejorar la situación profesional

A día de hoy sigue siendo mucho más difícil conciliar la vida familiar y profesional y la crisis económica ha agudizado este problema, ya que los despachos en aras a reducir costes requieren más esfuerzo de sus profesionales. Entre las medidas reclamadas para conseguir esa mejor conciliación entre la casa y el trabajo, las encuestadas abogan por una mayor flexibilización laboral y por fomentar el teletrabajo, una práctica aún poco común en España.

Laura Fauquer, Directora de Comunicación de Adarve Abogados: “Necesitamos que se reconozca nuestro valor ¡pero también y sobre todo necesitamos un reparto de tareas con los hombres que sea justo! Al igual que el éxito profesional deja de ser terreno reservado de los hombres, la educación de los hijos, la logística diaria de los hogares no puede seguir siendo el terreno reservado de las mujeres!”.

Ana Barón, socia de Valverde Abogados: “Propongo medidas prácticas como acordar horarios flexibles, fomentar el teletrabajo, etc”.

María Martínez-Avial, socia de Roca Junyent: “Los medios tecnológicos y la conexión a internet permiten una mayor compatibilización de la vida profesional y la laboral. De hecho, en la actualidad  creo que dedicamos mucho más tiempo al trabajo del que dedicábamos antes, pues la conexión constante hace que resolvamos anticipadamente cuestiones que antiguamente no se podían resolver nada más que desde nuestra ubicación física en el despacho”.

María de mar villa, administradora única de María del Mar Villa Despacho Jurídico:  “La mejor medida siempre es la educación, tanto en los que ya ejercemos la profesión como en los que se están preparando para ello. La educación es la mejor medida para cambiar en positivo una cultura y una sociedad”.

Isabel Winkels, directora del despacho Winkels Arce: ”Debe eliminarse el planteamiento preconcebido de que son las mujeres las que priorizan su familia al trabajo, y pedirán bajas, o días libres si las necesidades de los hijos así lo requieren, mientras los hombres no tienen límites horarios ni cortapisas para desempeñar su trabajo, incluyendo afterwork o cenas”.

Las cuotas reservadas en los Consejos de Administración, una cuestión controvertida

Las mujeres siguen teniendo una pequeña presencia en los consejos de administración y buena prueba de ello es que el número de féminas en los órganos de dirección de las compañías integradas en el Ibex 35, el principal índice bursátil de la Bolsa española, es del 16,6%, cifra que se reduce drásticamente en las empresas de menor tamaño. Sin embargo, entre las mujeres no hay unanimidad a la hora apoyar la existencia de una cuota reservada para el género femenino en los consejos de administración.

Sonia Gumpert, decana del ICAM: “Las cuotas son un mal necesario porque hay que favorecer la integración de las mujeres en los órganos de decisión. Los puestos directivos todavía son un territorio masculino y por conquistar por parte las mujeres, que hemos estado relegadas de ellos durante muchos siglos. Nos hallamos en situación de desigualdad por razones históricas”.

Palmira Delgado, decana del Colegio Notarial de Castilla La Mancha: “En la situación actual, las cuotas reservadas me parecen imprescindibles, aunque probablemente con el tiempo la paridad o cuasiparidad se producirá de forma natural y serán innecesarias. Creo que son muy importantes no sólo para coartar el veto al acceso de las mujeres a estos puestos de alta dirección, sino para que las mismas mujeres sean conscientes de su propia potencialidad y no asuman como imposible el llegar a ciertos puestos”.

Purificación Pujol, juez de primera instancia 100 de Madrid: “No soy partidaria de que una mujer ocupe un puesto de responsabilidad por ‘cuotas’ sino por su valía. Compitiendo en igualdad con el resto de hombres que pretendan dicho cargo”.

Miriam Vázquez, abogada de Medina Cuadros: “Estamos lo suficientemente preparadas para ocupar esos cargos y el sistema  de cuotas siempre supondrá la ‘duda’ de si realmente esa mujer debería estar ahí por méritos propios o porque le corresponde por el sistema de cuotas”.

Patricia Moreno Gómez, abogada en AC&G Asesores Legales: “En la actualidad, y según los datos publicados, los hombres representan más del 85% de todos los puestos ejecutivos en la UE, causando un claro y absoluto desequilibrio frente a la mujer. Es cierto que lo idílico sería que no tuviera que existir una ley que obligue a que un porcentaje mínimo del consejo deba estar representado por una mujer. Sin embargo, creo que es un comienzo para instaurar lo que en un futuro puede ser un hecho ‘normalizado’. Hoy en día, desafortunadamente, no veo que sea viable de otro modo”.

Rosa Vidal, abogada de Broseta: “Las cuotas son más necesarias cuando hay una situación que por su naturaleza no se soluciona de conformidad con criterios de igualdad de oportunidades, y así ocurre con la presencia de mujeres en los consejos de administración”.

La brecha salarial

También en el sector legal hay una brecha salarial entre hombres y mujeres, una desigualdad que deriva de la diferente posición que ellos y ellas han venido desempeñando hasta ahora y que, en opinión de las profesionales que han participado en este especial, sólo se solucionará, poco a poco, con una mayor educación y concienciación de que la mujer puede aportar laboralmente lo mismo que el hombre. También ayudaría una mayor transparencia en las categorías salariales de las empresas.

Rosa Zarza, socia de Garrigues Abogados: “Nos encontramos con una brecha salarial derivada de la diferente posición profesional que hombres y mujeres han venido desempeñando hasta ahora. Las mujeres hasta no hace mucho no ocupaban puestos de responsabilidad, muchas de ellas optaban personal y libremente por limitar su carrera y muchas otras por realizar trabajos a tiempo parcial. El tiempo irá reduciendo dicha brecha en la medida en que cada vez más las profesionales, cada vez más formadas y preparadas, están ocupando cargos de mayor responsabilidad en todos los ámbitos público y privado”.

Natalia Martí, socia de Roca Junyent: “La diferencia de retribución, al menos en el sector de los despachos profesionales, no existe. La retribución no se fija en función de ser hombre o mujer, la retribución se fija en función de tu aportación al despacho, pero de nuevo dicha aportación depende muy principalmente de la dedicación y el tiempo del que dispongas y la conciliación, hoy por hoy sigue siendo principalmente una cuestión femenina”.

María Luisa Guardo, asociada senior de Broseta : “Probablemente una de las formas más eficientes resida simplemente en que exista transparencia en las categorías salariales de las empresas. Con ello se conseguiría por una parte tener la oportunidad, al menos, de pedir las oportunas explicaciones. Y en este punto es importante que la mujer adopte una posición activa, deje de infravalorarse, y reclame y pelee por una retribución y posición acorde con su trabajo. Por otra parte, las empresas se verán retratadas frente al público en general, por lo que es probable que la presión social y el potencial perjuicio a la buena imagen de la empresa potencie que se reduzcan o corrijan estas discriminaciones”.

Mariola H. Quesada, especialista en coaching para el sector legal: “La brecha salarial se reduciría con mayor educación y concienciación de que podemos aportar a la empresa el mismo valor que un hombre y ello lo podríamos conseguir, entre otras cosas, a través de nuestra formación en habilidades para potenciar nuestras capacidades técnicas y  personales y trasladarlas a nuestra profesión. No nos vale solo con formarnos técnicamente, que desde luego creo que es fundamental y que debemos hacerlo de forma continuada y en las mejores instituciones”.

Inmaculada Rodríguez, abogada en Medina Cuadros: “La raíz del problema deriva del hecho de que la mujer sigue asumiendo la mayor parte de la carga de la vida familiar”.

No hay más remedio, las mujeres tienen que seguir luchando para, poco a poco, romper ese techo de cristal que también existe en el sector legal y poder ocupar en un futuro mayores puestos de responsabilidad, tanto en el ámbito público como privado. El consenso entre las entrevistadas es que hay que pelear desde distintos frentes: educar a los niños en la escuela y en casa en la igualdad entre el hombre y la mujer; instar a los estamentos públicos y privados a una mayor a apoyar una mayor integración de la mujer en los puestos directivos; y apostar decididamente por que en las empresas haya una mayor conciliación entre la vida profesional y familiar.

Nazareth Romero, socia de Ovoli en España: “Es necesario construir desde la reflexión a través de foros de diálogo con todas las partes implicadas, dando una buena difusión y, diseminación marcada por la fortaleza que haga implementarlo vía fases constructivas pensando en el hoy con vistas al futuro inmediato”.

Palmira Delgado, notaria y decana del Colegio Notarial de Castilla La Mancha: “Las mujeres directivas valoran la eficiencia, el no perder el tiempo en reuniones inútiles, el no alargar jornadas para pasar el rato fuera de casa, y el trabajo cooperativo. La valoración de estas circunstancias creo que permitirá que otras mujeres suban en la escala profesional. Pero no hay que engañarse y también es la mujer la que tiene que ver el desarrollo profesional continuado como una parte importante de si misma”.

Emilia Zaballos, fundadora y CEO de Zaballos Abogados: “Es importante que las mujeres seamos conscientes de que para triunfar en un entorno aparentemente masculino, no necesitamos referentes masculinos, aunque nos sea más cómodo al principio actuar como parte de ellos. Hay referentes femeninos igual de buenos o mejores. Utilizándolas a ellas no tendremos que renunciar a nuestra esencia femenina”.

María Luisa Guardo, asociada senior de Broseta: “Es necesario que la mujer se convenza de su propia valía y haga oír su voz. Pero todo ello sin perder su propia identidad que le permite aportar valores importantes para las organizaciones empresariales, tales como mayor capacidad en la comunicación, eficiencia, capacidad de resolución y delegación, fomento del trabajo en equipo o consideración y respeto a la vida familiar de las personas que dirigen”.

Natalia Martí, socia de Roca Junyent: “Todo cambio es lento, estamos en la buena línea, sigamos educando a las nuevas generaciones en la igualdad y preguntémosles de aquí unos años a nuestras hijas -e hijos- qué es un techo de cristal”.// Diario Jurídico (COM)

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Top