“Con frecuencia lo imagino mirando alternativamente el libro entre sus manos y lo que sucede en la calle. Libro y mundo lo atrapan y lo transforman” escribe Mónica Velásquez, poeta, crítica, y docente de la Carrera de Literatura de la UMSA, en su libro Demoniaco afán. “Este crítico es sobre todo un lector acucioso, ‘de filigrana’ como dice Piglia, es otro que salta al ruedo de la escritura para responderle con sus armas. La crítica como una lectura que se escribe, como una palabra que reinventa lo que leyó y lo transmite como un gesto de amor: ir por ahí repitiendo el azoro de que lo amado (libro) exista”.

El fragmento encapsula el espíritu con el que muchos críticos abordan su objeto de estudio en un país donde esas labores no necesariamente son bien reconocidas: un gesto de amor minucioso y afirmativo.

Este 2016, la Carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), única en el país, celebra 50 años. Durante cinco décadas, pasando por los conflictos e imposiciones de la dictadura hasta los días llenos de producción académica de la actualidad, la carrera se ha centrado en la formación de críticos literarios y en los estudios de la literatura boliviana y latinoamericana. Juan Carlos Orihuela, Director de la Carrera de Literatura, y Omar Rocha, Director del Instituto de Investigaciones Literarias (IIL), conversaron con el PD-PIEB sobre los 50 años de la carrera.

Literatura UMSA“Dentro de las humanidades la literatura ocupa un lugar privilegiado, especial, es una forma de expresión humana muy compleja, quizás el grado más alto del lenguaje humano y del que la literatura se ocupa y ese también es nuestro aporte”, comenta Omar Rocha. “Hay una riqueza literaria en nuestro país y en Latinoamérica que merece ser estudiada. La investigación de esa expresión artística tan compleja en el ser humano es el aporte fundamental de la carrera, una forma de conocernos a partir de este arte, de este trabajo con el lenguaje”.

“La crítica literaria que se produce en esta carrera es seria, profesional, y contribuye a ‘descubrir’ autores bolivianos completamente olvidados, que no figuraban en el firmamento clásico de la literatura boliviana, rescatar ese tipo de autores es una de las tareas fundamentales que se están llevando”, añade Juan Carlos Orihuela, quien además de ejercer sus roles dentro de la universidad, es un reconocido poeta, con publicaciones como Amor, piedras y destierro (1983); Febreros (1996); y Oficio del tiempo (2005).

La Carrera de Literatura de la UMSA pretende responder a las exigencias del corpus literario de toda Bolivia, tanto del pasado como autores de la escena literaria actual, formando críticos e investigadores. “Contribuir, aportar a tradiciones literarias, construir la historia de la literatura, invitar a la lectura. También hay una crítica periodística con la que se dialoga, pero por otro lado está un ámbito más académico, más conceptual, más teórico, y todos esos aspectos son los que la carrera tiene que tratar de abarcar, es un ámbito todavía por el que queda muchísimo por hacer” afirma Omar Rocha.

Fundada en 1966, la Carrera de Literatura de la UMSA cuenta actualmente con 27 docentes y alrededor de 300 alumnos activos. El Instituto de Investigaciones Literarias, que como dice su nombre, centra sus esfuerzos en la investigación de material literario boliviano, cuenta con ocho docentes investigadores y 10 auxiliaturas que permiten a los alumnos trabajar en investigación. Ambas entidades, además, trabajan en colaboración junto con los docentes de la carrera en la realización de varios proyectos. Uno de ellos es la revista de literatura "El Zorro Antonio", y también "La crítica y el poeta", que fue objeto de una serie de notas en el PD-PIEB y se encuentra disponible en el Dossier de Literatura en la página principal, además también de una serie de notas sobre la Maestría en Literatura Boliviana y Latinoamericana, otra iniciativa única en el país promovida por la carrera de Literatura. Este programa de formación postgradual, comenzó en 2007 con su primera versión, y actualmente desarrolla la cuarta edición, con una contribución importante en el campo de la investigación.

Investigación Literaria

“A veces no abastecemos con todo lo que hay que hacer. Simplemente entrar a un archivo y ver las cosas que falta por investigar, explorar, ya nos da una idea de lo que falta por hacer”, comenta Omar Rocha. “Las investigaciones de la carrera han estudiado autores del canon, pero también se han descubierto tautores que no eran muy estudiados. Estoy pensando por ejemplo en una tesis sobre Santiago Vaca Guzmán, un escritor del siglo XIX que no era muy considerado, y que una tesis lo reinivindica, lo pone en palestra, o una tesis sobre el Tambor Vargas. También existen tesis sobre autores consagrados, como Jesús Urzagasti o Jaime Sáenz. Ahí lo interesante es que estos trabajos ponen en discusión la lectura y la aproximación a obras y autores y esa es un parte fundamental dentro de lo que es la crítica literaria que se realiza en la carrera”.

Actualmente se llevan a cabo varios proyectos, que incluyen la compilación de la obra completa de Blanca Wiethüchter, poeta, investigadora y docente paceña. También se encuentra en curso una investigación sobre el escritor Ismael Sotomayor, que espera compilar textos dispersos del autor. Otro proyecto centra sus esfuerzos en la investigación del ensayo en Bolivia, recopilando los trabajos del grupo de escritores “Palabras libres”, que incluyó nombres como Armando Chirveches y Alcides Arguedas. De igual manera la Carrera de Literatura y el IIL trabajan en una investigación sobre “la imagen del indio” en la literatura nacional, y esperan realizar una pronta publicación de una recopilación de textos del escritor Oscar Cerruto que se encontraban dispersos en periódicos y revistas y que no habían sido compilados en un solo volumen hasta la fecha.

Perspectivas

“Este año estamos inaugurando nuestro nuevo pensum, una nueva malla curricular, y ese es nuestro reto fundamental”, comenta Juan Carlos Orihuela, director de la Carrera de Literatura en una entrevista con el PD-PIEB. Los cambios se centran en la apertura a nuevas modalidades de tesis de grado que podrán ser realizadas por los estudiantes. Estas nuevas modalidades incluyen además de trabajos monográficos, guías didácticas, bibliografías comentadas, ediciones críticas, recopilación de textos dispersos o perdidos (ya sean en revistas, periódicos y otros). “Esta diversificación va a permitir que los aportes a la investigación sean mayores”, añade Omar Rocha.

El elemento central para la carrera, sus alumnos y plantel docente ha sido la elaboración y puesta en práctica del nuevo pensum. Próximamente el Instituto de Investigaciones literarias va a realizar un evento de investigación y metodología de la investigación, dándole continuidad a otra actividad similar que tuvo por centro las nuevas modalidades de tesis de la carrera, “y claro, después está el preste, la fiesta de la carrera que como todos los años, es el primero de noviembre,” concluye con una sonrisa Juan Carlos Orihuela al final de la conversación.// PIEB

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